Cosmovisión inca


Como cada civilización, los Incas tenían su propia forma de ver el mundo, es decir una cosmovisión particular.

Se debe aclarar, aunque es evidente, que esta concepción del mundo no es fruto de una sola persona, y ni siquiera de un grupo, sino que responde a un proceso evolutivo complejo que el hombre andino realizó desde los comienzos del período que los eruditos llaman “formativo”.

Esta cosmovisión fue muy diferente a la de los europeos, al menos en ese preciso momento de la historia, en el encuentro de estas culturas. La forma de entender el mundo marcó unos hábitos y conductas que se reflejaban en las relaciones sociales y con el entorno mismo.

Así, los andinos llegan a construir una relación espacio-tiempo basada en la dualidad. Este concepto dual estaba ya muy arraigado para la época Wari-Tiahuanacu y consistía en dividir el espacio en dos partes llamadas:

Hanan Pacha o el mundo de arriba (dioses como el sol, la luna, el rayo, las estrellas, el Arco Iris)

Ucu Pacha (o Urin Pacha) o el mundo de abajo (muertos y espíritus, las enfermedades).

Y es justamente esta dualidad la que originaba la vida, la que se gestaba en una fina línea que mantenía en equilibrio a las dos partes del mundo. A esta línea la llamaron: Kay Pacha o el mundo de aquí (hombres, animales y plantas)

La importancia de los seres humanos en la tierra era vital para todos los demás seres que existían en este “mundo de aquí”. Es nuestra tarea mantener este equilibrio. ¿Será que lo estamos logrando?

 

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